EL SUEÑO ETERNO DE OFELIA
“¿Y es la que ha de sepultarse en tierra sagrada, la que deliberadamente
ha conspirado contra su propia salvación?”.
Adéntrate conmigo en la espesura del bosque mas oscuro que puedas imaginar, donde las raíces de los árboles se enredan unas con otras en abrazos de tierra húmeda y negra. Vamos, acompáñame en este paseo por la espesura, pero no esperes que sea plácido pues cada roce de las cañas desnudas de los árboles será como la caricia de una mano en la que ya solo quedan huesos amarillentos. Disfruta del canto de los pájaros ahora que aun no hemos llegado pues cuando en el bosque entremos los únicos cantos que oirás serán los de los cuervos de plumas negras azuladas. ¿Lo sientes ya? ¿Sientes como el bosque se cierra sobre ti, aun cuando no hemos hecho mas que llegar a sus orillas? Sigue caminando, no mires atrás ni escuches los llantos de los atrapados, ni sus suplicas, ni sus lamentos. Sus almas ya están condenadas, como la de la dama a quien venimos a ver. No hay salvación para ellos, no hay Dios. Camina con cuidado, la maleza es aquí mas frondosa que en ningún otro bosque y las espinas de sus zarzas son mas venenosas que en ningún otro lugar del mundo. Mira hacia el cielo, ¿ves la pálida luz de la luna entre las ramas deshojadas de los árboles? Ni siquiera su etérea luz es capaz de atravesar por completo la negrura de esas ramas que se retuercen como si fuesen hombres locos bailando una danza loca. La niebla te llega a las rodillas pero es mejor así. No quieras saber lo que realmente estas pisando y suena como calaveras que se quiebran bajo tu peso, porque tal vez eso sea lo que la blanquecina y fría amiga del bosque oculta. Deja que te envuelva como una amante de piel helada que te abraza y te rodea con sus piernas. Ya estamos llegando, si consigues atravesar el muro de rosales espinosos llegarás al claro. No busques hermosas flores en esa pared de espinas, las rosas que crecen en ella son negras como el azabache y la niebla que se posa sobre ellas se convierte en pequeñas gotas de rocío sanguinolento. Bien, has cruzado y por fin podrás ver a la hermosa dama que mora en el corazón del bosque y pedirle tu deseo. Espera aquí en la orilla de este lago de aguas putrefactas y verdosas. Intenta no respirar la esencia de los nenúfares pues su olor se asemeja al de miles de cadáveres en descomposición. La dama ya viene. Mira como se abre un claro en el lago, allí donde las aguas parecen mas limpias. Mira como sus cabellos flotan en el agua rodeados de una guirnalda de violetas. La dama sale del agua flotando todo su cuerpo rodeado de nenúfares. Sus miembros flácidos y pálidos apenas se mueven. Mira su rostro porque nunca veras joven mas bella. Cabellos oscuros, piel blanca. Mira el rojo de sus labios muertos. Atrapada en un sueño eterno de aguas frías y muertas. Condenada hasta que el mundo se detenga. La hermosa joven que saltó a las aguas del río agarrada a una guirnalda de flores, enloquecida por la traición del hombre al que amó, camina hacia aquí con sus ropas mojadas pegadas al cuerpo. Mira como estira hacia ti sus dulces brazos pálidos. Vamos abrázala y susúrrale tu deseo al oído. Ella siempre cumple los deseos de amor de los hombres. No. No retrocedas, no le tengas miedo. Si ve que le tienes miedo se enfadará. Cálmate ella no va a hacerte daño, solo quiere concederte tu deseo. No, no, no grites, no la hagas enfadar, no te hará daño sino…Oh Dios mío. Otra vez ha pasado, estupido hombre aterrorizado. Dulce Ofelia, lo has vuelto a hacer. No puedes arrastrar a tanta gente al fondo del lago, no necesitas a tanta gente que ya no puede hablar. Tranquila, ven, no llores mas amor mio. Deja que te abrace. Hasta ti llegan hombres de todas partes para pedirte el corazón de sus amadas pero tu sabes que en realidad no las aman. Los corazones de los hombres son fríos y al final, la dama sufriría su traición, por eso los arrastras contigo a las profundidades. Porque aquel que ama con sinceridad, no necesita los embrujos de un frío cadáver por muy hermoso que este sea y la mayoría de los que aquí llegan, solo lo hacen para ver a la hermosa bruja del lago, para saciar sus lascivas miradas y pedir el cuerpo de alguna joven viva donde saciar sus terribles deseos. Así pequeña Ofelia, tranquila, deja que acune tu hermosa cabeza entre mis manos, apóyate en mi pecho. Soy la única que te entiende, mi amor. Soy la única que te ama. Acuéstate a mi lado, déjame besarte. Ven Ofelia, mi dulce dama muerta. Deja de llorar. Hagamos el amor, por esa nueva alma condenada. Siempre estaremos juntas, atrapadas en este lago de aguas negras. Nunca te abandonaré, yo seré siempre tu amante fiel, mi hermosa virgen suicida. Olvida a los hombres, son ruines y traicioneros. Yo seré tu mujer en las largas horas de la eternidad…Ilustración: Linda Bergkvist,Texto; Karen Rodriguez Zapico
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